miércoles, 11 de julio de 2012

El Cabreo, el Apocalipsis y la Comedia

Dicen que son malos tiempos. Malos tiempos para la lírica... y la dramática, la narrativa, la estética. Por aquello de que los presupuestos culturales se reducen. Pues la verdad es que no estoy de acuerdo. Creo que son sólo malos tiempos para la ética, y con matices, dadas las explosiones de solidaridad entre iguales y la potencia de los tejidos familiares y afectivos, que posibilitan la supervivencia de muchos seres humanos en el momento en que escribo estas líneas. Pero no va de eso la entrada.

Lo cierto es que en tiempos de crisis, es decir, de cambio, la creatividad se aguza y da gusto ver fluir las ideas de la gente que las tiene. Así que sí, estos son malos tiempos, pero, en mi modesta opinión, lo son porque, dadas las circunstancias, nos reconcomemos por un incesante Enfado. Porque da igual lo dulce que sea la vida, lo gorda que sea la borrachera, lo grande que sea el éxito, lo límpida que sea el agua, lo tangible que sea el amor. Da igual. Por que siempre vuelve, siempre llega, con ese atragantamiento de palabras pérfidas. El Cabreo. Nada más encender la tele. ¿Cómo se explica, tantas personas hablando sin decir nada? ¿Cómo se explica el "tanto camino por recorrer"? ¿Qué camino, señor presidente? ¿Veis? Os lo dije... Cabreo, puro y simple. Cabreo.

Pero no queja, ¿eh? Yo no me quejo, yo me cabreo. Y luego me descabreo porque estoy absolutamente convencida de que esta gentucilla no merece ni un centímetro cúbico de mi bilis. Así que, si enciendes la tele (y tú te lo has buscao... porque encender la tele es buscarse el Cabreo), sintoniza Paramount Comedy, o mejor, busca en Internet el sublime monólogo de Ignatius sobre un sublimado Apocalipsis. Porque, coincido con este "loco" tinerfeño en que "¡se aseeeeerca el apocalipsis, ouuuuu, yeah, all right!", pero extraigo de su monólogo algo fundamental: no nos olvidemos de la música y las carcajadas, porque si no estaremos perdidos. Y sucribo, con todo mi entusiasmo, que al fin y al cabo "¡Habrá Comedia!". Y ojo, porque en el episodio de hoy de la sit com del parlamento, nos suben el I.V.A.

Os dejo con la obertura 1812 de Tchaikovsky. Que tengáis un día lleno de risas y música.


viernes, 6 de julio de 2012

La transformación o el amor (de un 17 de Junio)

¿Por qué ahora? ¿Por qué ahora y no antes? Y sobre todo, ¿por qué no después?
Después de la tarde más calurosa de esta primavera en la que todo pensamiento es espejismo y todo espejismo se diluye en el último trayecto que habré de realizar... por ahora.
¿Por qué no callar ahora y hacer valer el silencio hasta el momento en que hablar de este amor sea preciso?
Uno de los mejores títulos para un libro de poemas me estaquea en el dilema: La destrucción o el amor.
Pero ahora que ya pasó el rayo y me partió los huesos -¡cuánta Rayuela!-, me siento con fuerzas para escamotear el dilema.
Amo, me desvivo, pero no me aniquilo.
Y ... exhalo ... ahora, cuando más calor hace y peor se respira pienso,
en todo lo mejor que me has hecho, y en todos tus ojos, haciéndose enormes cuando encuentras mi mirada para empequeñecer después, de pura risa, con las chorradas que te digo.
Y pienso en lo grandecitos que somos juntos. Ahora.
Y pienso,
 que quizá el amor es solo transformarse y transformar al otro.
Con destellos quebrantahuesos, sí,
a ratos,
pero sobre todo y por encima de todo,
dulce cambio eterno en el instante.


jueves, 5 de julio de 2012

La bicicleta estática

O cómo reventarte de esfuerzo sin avanzar un metro. Con esta sencilla -y, a mi entender, acertada- metáfora, definía un profesor de economía la situación actual de nuestro país desde el descalabro bancario del pasado junio.
Las medidas concretas que toma el gobierno afectan a la economía real: a la liquidez cotidiana de las pequeñas y medianas empresas -por tanto, al tejido productivo- y al poder adquisitivo de los ciudadanos -por tanto, al consumo-.
 Sin embargo, todos esos pedales (y el sudor, los calambres en las piernas, la mala hostia...) no tienen el menor impacto macroeconómico. El asfalto no se mueve bajo las ruedas, ni cambia de textura. Mientras, la economía del país no "crece" y el galimatías europeísta hace crecer la diferencia entre nuestro bono y el bono alemán (¿alguien podría explicarme cómo se subasta la deuda? ¿es como en Sotheby's o algo así? ¿por qué no lo retransmiten? Podría ser divertido...).
Y poco más, ¿verdad? Salvo las pequeñas alegrías del individuo: una eurocopa, un chiringuito, un escalofrío cuando el mar helado se cuela entre los dedos, el silencio entre el filo de una ladera y el último sorbo rojo de sol cada tarde... y menos mal.
Pero sin engañarnos: persiste la duda (... y menos mal) de cómo se sale de este agujero y se reinventa el modelo de vivir y consumir. No sé si será reventando, lo que sí sé es que yo quiero verlo.

martes, 22 de mayo de 2012

Carta abierta a Alexis Tsipras



Carta abierta a Alexis Tsipras, líder de la llamada izquierda radical (en el sentido etimológico de la palabra) griega, que propone el legítimo impago de la deuda odiosa griega y se niega a aceptar las condiciones del "rescate" de la troika. ¿Habrá cambio?

viernes, 18 de mayo de 2012

Miasma

La cobardía se nutre de alquitrán. En la estación, una mujer deforme cojea entre los andenes. Miramos el reloj. Nos devora nuestro propio tiempo. Crítica silenciosa, mirada escrutadora; no nos podemos liberar. Prejuicios, guardianes de nuestra desconfianza.

La mujer devora las sobras de un menú de comida rápida sobre el maldito banco irregular.

No deberían existir bancos de hierro para sentarse. No deberían dividir el asiento en láminas agudas que piafan inversamente la tierra de nuestras nalgas y muslos.

Las patatas congeladas entran, ávidas, en la boca de la mujer.

Nos sobresaltamos cuando pasa con su mochila raída junto a nosotros.

Deposita las sobras de las sobras en el contenedor.

Dos muchachas atadas por auriculares observan la deformidad de su pierna izquierda. Ojo morboso y boca entreabierta para empezar a hablar."¿Le has visto la pierna? ¡Qué asco, tía!".

Nosotros nos doblamos de asco ante la humanidad, pero seguimos con la mirada ambas piernas con zapatos sucios. La derecha, enhiesta, firme, testigo de años de salud. La izquierda que se arrastra a su lado, metida hacia dentro y protuberante poco más arriba, roja la piel de espanto.

Acto seguido, cogemos nuestro cuaderno blanco, en un recomenzar de frases inconexas.


domingo, 22 de abril de 2012

Copenhague


“¿A qué es genial volver a casa en tren?”, quería decirle. Quería abrazarlo. Quería decirle que todos los viajes quiere hacerlos con él, que no quiere vida sin él, que no quiere pensar mucho los relatos, ni perderse en complejidades, porque eso ya se ha hecho, porque eso es más de lo mismo. Pero estos días las unidades de medida han perdido su sentido, y sólo puede consolarse en los poemas. Las voces y el canal que nunca son suficientes. La vida en suspiros, en un qué rápido, en un no te vayas. Siempre en un no te vayas y quédate conmigo. La vida en miradas que se quiebran y carcajadas que duran para siempre. La vida en un mirador. La vida en su cuerpo y en mi mano el minuto. La vida de ahora no es suficiente, quiero siempre.

sábado, 7 de abril de 2012

Vanguardia y resistencia

La definición generalizada de un conservador cuando se habla de las vanguardias poéticas de comienzos del siglo XX es que una manada de burgueses aburridos con sus necesidades cubiertas se dedicaron a escupir sobre los cánones estéticos establecidos, con mucha pompa programática pero poca solidez de criterios intelectuales y artísticos. Si es un conservador con sensibilidad artística y orgulloso de ser español, salvará el Cubismo -por Picasso, faltaría- y los arrebatos surrealistas de Lorca, Alberti, Aleixandre... -que este último fue premio Nobel, faltaría-.
Si el que define es un "progre" amante de la literatura, dirá que solo con estos revulsivos colectivos, por efímeros que fueran algunos, se consiguió la ruptura radical y necesaria con los preceptos que regían el arte como causal y mimético hasta aquel momento. Dirá que necesaria porque el arte convencional no puede sostenerse si el mundo convencional no puede sostenerse. Y el llamado mundo civilizado no se sostenía ante ninguna mirada, caía muerto a muerto durante la Primera Guerra Mundial a causa de los tirones genocidas de las potencias de cada eje en liza.
Un estudiante de, pongamos Filología, de comienzos del XXI, en un ejercicio de distanciamiento y cinismo, bien podría estar de acuerdo con el conservador y el progre, a la vez y sin grandes dilemas.
Pero cuando el estudiante decide que el arte, la literatura, forma parte de la vida, no puede más que decantarse por una u otra actitud ante ambas. Pues es nuestra actitud la que define nuestra mirada y nuestros actos, que, aunque uno crea que nada lleva a cabo, sí lo hace. Siempre hay pequeñas elecciones que marcan diferencias en nuestra vida, y algunas de ellas están muy relacionadas con el arte en todas sus formas, y nuestra mirada y postura ante esas formas.


Considero que ahora, y puesto que tenemos que elegir "qué hacer con el tiempo que se nos ha dado", el estudiante debe
preguntarse qué es Vanguardia o pimera fila.
Si Vanguardia es estrictamente la exploración visual y explotación de los nuevos recursos tecnológicos para, sin duda, hacer avanzar las formas estéticas.
Si Vanguardia es tirarle piedras a la Gioconda (Esta opción no funciona en España, se ha intentado muchas veces, y no funciona. No digo que sea bueno o malo, simplemente no funciona, porque en España siempre hay un neotradicionalismo del que echar mano).
Si Vanguardia es rechazo sistemático a las estructuras establecidas por una determinada cultura empoderada económicamente.
Si Vanguardia es una vuelta a la canción protesta, porque un porcentaje abrumador de familias van a quedar sumidas en la pobreza en los próximos cinco o diez años.
Si Vanguardia es un sálvese quién pueda, que yo voy a echar un día más porque tengo un sueldo, vivo bien, y no voy a leer nada más que lo que caiga accidentalmente en mis manos...

El estudiante asume que Vanguardia es Resistencia: pues se puede resistir con imágenes ultraístas, que mezclan sentido y sensibilidad; con los ángeles de Alberti, con la manzana surrealista de Lorca; con una greguería de Ramón; con pataleos dadaístas y con Breton; con Buñuel, con Nosferatu y con Einsenstein... porque, en definitiva, una lluvia de mierda se resiste mejor con la mente afilada y los sentidos alerta, estando siempre atento a la acción y la reacción. Con la mente afilada y estando siempre abierto a la sugestión artística. Una manera como cualquier otra de resistir.

viernes, 6 de abril de 2012

La responsabilidad de Europa


Η Ευρώπη δεν έχει καταφέρει να εμπνεύσει τους λαούς της ούτε να κατανοήσει και να σεβαστεί τις ιδιαιτερότητες τους. Η ιστορική της ευθύνη είναι να γεφυρώσει την αιματοβαμμένη εμπειρία της και την αναζήτηση του όντος, με τις ιρασιοναλιστικές κουλτούρες της Ανατολής και το πολιτικά ανώριμο κι επικίνδυνο μωρό ( μόλις 300 ετών) της Β. Αμερικής. Αντ΄αυτού άγεται και φέρεται από τις βουλές κερδοσκοπικών αρπαχτικών.

"Europa no ha logrado inspirar a los pueblos que la integran, ni comprender y respetar sus particularidades. Su responsabilidad histórica es tender puentes desde sus sangrientas experiencias hacia la búsqueda de su ser, junto con las culturas irracionalistas de Oriente y el políticamente inmaduro y peligroso "bebé" (de apenas 300 años) que son los Estados Unidos. En vez de eso, es llevada y traída según la voluntad de rapaces especuladores"

Traducción de un fragmento de la respuesta de Ch. Dimitris Apostolakis al llamamiento de Jose Manuel Lamarque, "Grecia sin voz".

jueves, 5 de abril de 2012

Aire comprimido

Se levantó el otro día
la mañana sin imagen.
Rompió el allá, el aquí,
el siempre,
el dentro de poco, quizá.
De quién el grito homicida
que destroza retinas.
Ponte a salvo, Sísifo, no
te canses/ trayecto al sur
rediriges/ llamas, luz.
No hay puertas que mirar
mientras arden.

A la memoria del hombre de 77 años que se quitó la vida ayer, en la plaza de Syntagma de Atenas, incapaz de hacer frente a una situación económica límite. ¿Hasta cuándo?


Paréntesis, que no abandono...

...de las querencias por las obligaciones. Vuelvo con la reciente efeméride de los sesenta años de la muerte de Miguel Hernández, "instrumento del camino", forjador de versos que dejan las más bellas heridas.


No me conformo, no: me desespero
como si fuera un huracán de lava
en el presidio de una almendra esclava
o en el penal colgante de un jilguero.

Besarte fue besar un avispero
que me clava al tormento y me desclava
y cava un hoyo fúnebre y lo cava
dentro del corazón donde me muero.

No me conformo, no: ya es tanto y tanto
idolatrar la imagen de tu beso
y perseguir el curso de tu aroma.

Un enterrado vivo por el llanto,
una revolución dentro de un hueso,
un rayo soy sujeto a una redoma.