Adjunto a la entrada de ayer la "ira reglamentaria" de Maruja Torres, porque siempre es un placer leerla y porque si no es por ella no me entero de esta pieza de esperpento político. Lágrimas de cocodrilo y compasión de cartón piedra.
http://www.eldiario.es/zonacritica/Europa-vomitiva_6_208639146.html
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jueves, 19 de diciembre de 2013
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Elementos de disuasión
Ahí sentado
en el hedor de mil horas de camino
responde
al que le llama desde el fondo de la cueva
y a quien aún no puede escucharle.
Sigo siendo yo,
aunque en el escondrijo mi cuerpo se abre
y desdibuja
en un constante perder agua y energía,
sigo sosteniendo las cuatro paredes de mi infancia
y una clase de oculta dignidad
que poca gente aceptaría.
Sigo oyendo el susurro
de un adiós apenas dicho
y el aliento del viaje,
los golpes, las caídas,
el frío que llega sin aviso.
Lo irreversible.
Y lo curioso es
que pensaba haber pagado mi peaje.
Responde. Y así
pasa otro día más sentado en la ladera.
Sin arribar a una costa incierta,
sin llegar a tocar el agua salada.
El mar y el aire no son suficiente muro
para salvaguardar
abyectas estatuas de una obesa Justicia,
demacrada, violada,
la balanza enterrada,
bajo los juegos de hombres sin honor.
Se han de salvaguardar
continentes hinchados de vejez y de codicia haciendo pedazos, superficialmente, eso que antes conocíamos por vida.
martes, 26 de noviembre de 2013
Once semanas en las que aprendimos y sentimos muchas cosas (Traducción)
Al hilo de lo ocurrido en Madrid estas últimas semanas con la huelga de recogida de basuras, del impresentable oportunismo de la "Ley de Seguridad Ciudadana" y del requerimiento de reforma de la Ley de Huelga por parte de la "alcaldesa inexplicable", os dejo la traducción del testimonio personal de Elefthería Varouchaki, huelguista participante en el paro de once semanas del personal administrativo de las universidades griegas.
Este es el enlace a Enthemata, donde se publicó el texto el pasado 24 de Noviembre:
Y ésta es la traducción del texto, he intentado ser lo más fiel posible al texto original y pido perdón de antemano por los errores que haya podido cometer:
"Once semanas en las que aprendimos y sentimos muchas cosas"
La huelga de personal administrativo de las universidades
por Elefthería Varuchaki
Al pincipio sólo dijimos aquello de: por lo menos, no nos vamos a ir con la cabeza gacha. Y de repente, en mitad de la muda indignación de nuestra primera asamblea, presentimos que la cuestión iba mucho mas allá de nuestro posicionamiento personal, nuestra suerte o nuestros miedos. Sentimos el ataque de forma tan violenta, que casi nos vimos obligados a ver el peligro en toda su dimensión, a vislumbrar la silueta de una amenaza que no apuntaba sólo a la vida de cada uno de nosotros. Nos dimos cuenta rápidamente de la relación, desde los primeros días hablamos sobre nuestros puestos de trabajo proyectando la cuestión en el contexto de la universidad pública, y al revés, hablamos sobre la universidad pública con el pretexto del derecho de todos a un puesto de trabajo. Tentando continuamente los límites de nuestro aguante, proponiendo una y otra vez preguntas de difícil respuesta, reorientando dichas respuestas: así hemos llegado hasta aquí. Y cada día era un día ganado.
En estas once semanas hemos sentido y aprendido muchas cosas. Hemos construido colectividades originales y acogedoras, donde cada cual encontraba su sitio y donde había sitio para todos. Hemos vivido, después de muchos años, nuestro lugar de trabajo de otra manera: justo cuando pensábamos, horrorizados, cómo debe ser recoger tus cosas por última vez, volvimos para "habitar" de verdad ese espacio, nos refugiamos en él, lo protegimos, y él también nos protegió. Hemos vivido el espacio público de manera diferente, hemos ido a concentraciones sabiendo que nuestros amigos estarían allí, hemos escuchado música y versos mientras la ciudad dormía, hemos llenado con nuestra voz avenidas que en otro tiempo transitamos en silencio, con prisa, ensimismados.
La huelga nos ha hecho entender que hay muchos como nosotros, ha despertado sensibilidades dormidas, nos ha enseñado a estar alerta: a mantener alerta las ideas y los sentimientos. Sufrimos con intensidad el duelo por aquel que fue asesinado en mitad de la noche, por el que encontró la muerte en una comisaría o en un centro de internamiento de extranjeros. Celebramos cada victoria, nos enfurecimos con cada ataque, seguimos obstinados tras cada derrota. Compartimos nuestra alma con personas que acabábamos de conocer porque sentíamos que estábamos juntos, sentimos la solidaridad, el cariño auténtico por el día a día de nuestros vecinos -y de los otros, que ya no nos son extranjeros.
Aprendimos a tomar decisiones todos juntos, no en nombre de una unanimidad prefabricada o de una certeza artificial, y por supuesto, no sin esfuerzo. Recordamos el valor de la participación: a nuestra pequeña escala, hemos respirado la Democracia Real, y es tan fascinante como suena.
Nos querían disponibles, desechables, perseguidos, anulados. Invisibles. Alimentan el automatismo social, buscan empapar de fascismo las conciencias. Pero ahora sabemos que tenemos compañeros en todas partes. En las escuelas, en las calles, en la metalúrgica Larco, entre los despedidos de Sprider y los huelguistas de Coca-Cola, en los hospitales, en Skaramagká, en las universidades. En el Alfeo, en Skuriés. En la televisión pública (ERT) de nuestros corazones*.
Resistimos todos juntos, frente a aquellos que tratan de atacar con fuego a discreción cada bien público, que tratan de borrar las últimas huellas del estado del bienestar, que quieren imponernos el olvido de lo que es justo y de sentido común, que desprecian descaradamente las instituciones y las conquistas sociales. Han querido calumniarnos y difamarnos. Y nosotros hemos aprendido que es factible oponerse a un poder que se atreve a sostenerse -y de hecho sólo se sostiene- sobre un consentimiento ficticio. Han seguido el guión ya conocido de despotismo, intimidación y violencia, intentando dispersarnos y aislarnos. En vez de eso, nos han conducido sin querer a encontrar puntos en común, a diseñar nuevas alianzas, a destacar y disfrutar los nuevos lazos de unión que con tanto orgullo y emoción hemos descubierto estas últimas semanas. Han intentado transformar nuestras reivindicaciones -razonables, por otro lado- en durísimos dilemas personales, pensando que al final recurriríamos a la seguridad de las soluciones individuales.
Les respondemos que la obediencia, la falta de entusiasmo, el silencio, no son caminos de un solo sentido. Que nuestros sueños de futuro no se han paralizado en nuestras mentes. Y que nosotros, desde el principio, no hablamos en nombre del interés de cada uno. Hablamos en nombre del interés general, porque todos necesitamos una victoria. La primera.
Elefthería Varouchaki pertenece al PAS de la facultad de Arquitectura de la EMP (Universidad Politécnica de Atenas).
* N. del T. : En este párrafo, la autora se refiere a diversos focos de lucha laboral y ciudadana en Grecia. La naviera Skaramagká, la región del río Alfeo, en el Peloponeso, gravemente contaminado por los vertidos de un vertedero ilegal; Skouriés, en la península Calcídica, donde los ciudadanos luchan contra la tala ilegal y la extracción irregular de oro en la zona.
lunes, 3 de junio de 2013
Valentino´s ghost
Entre las sorpresas audiovisuales de estos últimos meses está este magnífico documental, Valentino´s ghost. El título hace referencia al "fantasma" de Rodolfo Valentino, como paradigma del héroe árabe de película en blanco y negro, exótico y gran seductor. Una imagen del árabe (como término genérico) que se ha ido abandonando a lo largo del siglo XX, para ser sustituida por otra cada vez más negra y cada vez más fosilizada en películas y series estadounidenses, en definitiva, en los productos de cultura de masas que forman y deforman la opinión y concepto (¡y de qué manera!) que sobre los musulmanes tiene el grueso de la sociedad americana.
Con una narrativa impecable y las opiniones reveladoras de un buen grupo de expertos (profesores de universidad, corresponsales, expertos en medios, etc.), entre los que destaco a Robert Fisk porque cada vez que lo escucho aprendo muchísimo, pero ninguno tiene desperdicio; el documental de Michael Singh nos traslada desde las imágenes estereotipadas del orientalismo (palabra de Said) hasta el actual estigma del Islam en los medios norteamericanos. Y en ese camino, ese estigma se va construyendo y la profundidad de su calado se va midiendo... en términos de la política exterior estadounidense en Oriente Medio y su defensa inamovible del estado de Israel.
Revelador, ágil, certero. Todo lo que se le puede pedir a un buen documental. Y la sensación, un poquito tranquilizadora, de que no todos compramos la misma imagen del malo de la película. Desgraciada y afortunadamente, pude acceder al documental, pero a través de Canal + Extra, canal de pago dentro de los de pago, de ahí su programación excelente. Mi pregunta es cuánto va a tardar una pieza así en llegar a la televisión pública. Mientras tanto, os dejo el tráiler y la página web con toda la información:
miércoles, 20 de febrero de 2013
La muerte silenciada
La muerte silenciada es el nombre del documental sobre el suicidio emitido por Documentos TV el pasado domingo 17 de Febrero. Sin conmemoraciones, sin "Día Internacional de...", sin excusas, y sin demasiados ambages a la hora de tratar el tema, el documental nos adentra en la realidad de la que ya es la primera causa de muerte violenta en España, pero de la que nadie, o casi nadie, habla.
De ahí la relevancia del título, La Muerte Silenciada, la muerte que lo es pero que no es reconocida a nivel social, y todos sabemos, o intuimos al menos, lo difícil que es asumir algo que se calla. El documental recoge diversos testimonios, miradas sobre el suicidio desde el punto de vista de profesionales de la Psiquiatría y la Psicología Clínica, pero también, de supervivientes a intentos de autolisis y de familiares supervivientes de personas que sí consumaron el suicidio.
Es cierto que es muy duro recoger el drama de las personas que se quedan aquí sin poder obtener respuestas, les pueden dar la coartada de una enfermedad mental, de una enajenación transitoria, pero en el fondo, no pueden saber lo que pasó, porque no pueden preguntárselo a la única persona que podría, siquiera, empezar a darles una respuesta. Es cierto, es muy duro. Pero pasa. Y lo que en mi opinión plantea el docuemental acertadamente es que si la realidad del suicidio se hiciera más visible y los supervivientes pudieran reunirse y hablar sobre ello, esa clase de duelo brutal podría hacerse mejor, podría tener más sentido.
También los testimonios de personas que han intentado quitarse la vida pero que por lo que fuera no lo consiguieron, y que ahora, han conseguido reconstruirse en diversos grados y pensar en la vida en diferentes términos que antes, es otro de los puntos a favor de este estupendo documental.
He decidido dedicarle esta reseña al reportaje, y recomendar su visionado porque es la manera que he encontrado para tratar el tema del suicidio -pues carezco de una visión técnica o personal- y contribuir en esta pequeña medida a dar visibilidad a esta realidad. Porque resulta que no, que algo que afecta a muchas, muchas personas, no puede ser relegado al "es que es deprimente" o "es que eso es de estar loco". Porque resulta que no se pueden maquillar las estadísticas o no recogerlas con exactitud, y no darle cobertura mediática, porque nos jode la imagen de paraíso mediterráneo (¿alguien recuerda el tweet de la clarividente Ana Rosa Quintana, intentando echar por tierra los avances de la educación pública en Finlandia, porque "¿y el frío, y los suicidios?").
Pues el suicidio pasa. Y para decir más y de paso ir cerrando, me remito a un señor que con una lucidez irrebatible construyó algunos de los mejores relatos del siglo XX, como La Peste o El Extranjero, Albert Camus, quien dedicó un más que consistente ensayo filosófico al suicidio, El Mito de Sísifo, llegando a afirmar:
¿Por qué no nos quedamos con la cita de Píndaro que Camus eligió para abrir el mencionado ensayo?No hay sino un problema filosófico realmente serio: el suicidio.
No te afanes, alma mía, por una vida inmortal, pero agota el ámbito de lo posible.
Podéis acceder al documental en el enlace de la primera línea a la página web de Rtve-Documentos TV, o desde You Tube.
lunes, 18 de febrero de 2013
Cultura neutra
Se ha calificado la gala de los premios Goya celebrada ayer como "muy reivindicativa", donde premiados y presentadores exhibieron un "lenguaje muy crítico" contra la política de recortes del actual gobierno. No ví la ceremonia completa, pero sí escuché el discurso de agradecimiento de Candela Peña: muy crítico desde lo más personal, un discurso dolorido. También la introducción a no sé qué premio de Corbacho, directamente dirigido al invitado Wert, sin paliativos, al 21%.
El discurso del presidente de la academia fue más neutro, como considero que corresponde a su papel institucional, e hizo hincapié en la necesidad de no abandonar el cine, la cultura en general, a su suerte en tiempos de crisis. Suyo es también el manido titular de hoy por la mañana "el cine no es ni de los del bigote, ni de los de la ceja, ni de la barba". Así, o parafraseado.
Si bien es cierto que el cine, como el arte, no debería seguir consignas ni dogmas, de partido, ni de ningún otro tipo, mi opinión es que es difícil, y no sé por qué tendría que ser deseable, que ningún mensaje artístico sea ideológicamente neutro.
Porque si los poemas, las novelas, los grandes murales, las obras de teatro o las películas fueran asépticas, inocuas, neutras, no estarían contando absolutamente nada de quien las produce, ni tampoco de quien eventualmente pudiera recibirlas.
La ideología que transmite el arte depende en gran manera del sentir de su creador, pero también de sus circunstancias. En estos momentos, más allá de decir que el cine no es de derechas ni de izquierdas, por encontrarnos no ya en la época del "fin de los grandes relatos", sino en la época en la que los "grandes relatos" ideológicos están siendo pisoteados por sus propios abanderados, de uno y otro bando, nos queda reivindicar un cine, un arte, humanos.
La ideología que siempre ha transmitido el arte -menos en contextos de censura y propaganda burda- ha sido siempre puramente humana. Las formas varían, los signos varían, pero, en esencia se trata de contar cómo somos, cómo nos inventamos, qué podemos imaginar, qué podemos llegar a vivir, qué nos pueden obligar a hacer, cuáles son nuestras zonas más brillantes y más oscuras, incluso cómo nos gustaría que pudiéramos llegar a ser. En definitiva, el arte está hecho de humanidad, y la humanidad es de todo menos neutra.
Hace más o menos diez días asisití a la que, de momento, ha sido la experiencia teatral más completa e intensa de mi vida: la representación de Un trozo invisible de este mundo escrita por Juan Diego Botto, en el teatro Cänovas de Málaga. Estos últimos días he estado pensando en si escribir una reseña sobre la representación, pero no me venían las palabras. Pensé que quizá, cómo siempre me pasa, tendría que dejar pasar bastantes días para que el poso emocional llegara al fondo y así poder escribir sobre ello... el caso es que al ocurrir esta entrada no puedo no mencionarlo.
Es tal la pluralidad de sentimientos, las posibilidades de sentir que te da este texto y su versión espectacular, que corro el riesgo, como siempre, de perderme en océanos de palabras. Intentaré no hacerlo, pues se lo debo al texto de Botto, donde cada frase es ajustada a su significado, donde el humor es fino y bueno, donde la rabia aflora sólo cuando tiene que aflorar. Se lo debo a cada movimiento y presencia de los dos actores, a cómo destierran el buenismo y la impostura que muchas veces acompañan a los discursos "sociales" sobre inmigración, a cómo se comprometen con la sinceridad de cada historia.
Esta experiencia, que tiene todo lo que se le puede pedir al gran teatro: la fuerza ritual, verbal, visual, es de todo menos ideológicamente neutra. Y por supuesto que se acerca más a un "bando" que al otro, pero eso son las personas que componemos los "bandos" los que tenemos que decidirlo. Allá cada cuál. El autor nos está diciendo, más o menos, digo yo: "Eh, mirad, ¿por qué cojones nos cuesta tanto ser humanos, a veces?"
Al final de la representación, entre ovación y ovación, Juan Diego Botto recoge en una frase de Lorca la misma reivindicación -en el fondo- que se hacía ayer en los Goya, parafraseándola dice que un pueblo que no cuida su teatro, es un pueblo que está moribundo... Cuán diferente es la forma de pedirlo. Con Lorca se puede seguir pidiendo dinero en definitiva, pero además se pide arte desde el arte.
Y otra cosa básica que se debe pedir desde un verdadero discurso humanista y artístico reivindicativo: atención. Porque con todo lo que está pasando, con los retrocesos tan brutales en los servicios públicos esenciales y la merma de inversión en educación, cultura, ciencia e innovación, lo que estamos es creando una sociedad tan poco igualitaria como peligrosa. Ya estamos en una sociedad muy desigual pero, ¿qué pasaría si las desigualdades fueran tan bestias que no pudiéramos reconocernos en casi nadie?
En fin, que está bien que se diga y se rediga, aunque sea desde las lentejuelas y que la gente que está en la puta calle (y ojo, según en qué calle, claro) se queje de que es muy fácil ser reivindicativo cuando se es famoso, que es verdad. Está bien que se digan las cosas, pues si el ministro es un toro bravo, que le echen capote aquellos que pueden encontrarse, ocasionalmente, en las mismas plazas que él. Los demás, seguiremos consumiendo cultura -pirata y no, seamos realistas-, y que siempre nos quede algo de dinero para ir a ver una obra como Un trozo invisible de este mundo, porque merece la pena pagar porque nos recuerden así que sí, que podemos realmente ser humanos.
miércoles, 6 de febrero de 2013
El conocimiento y su ser democrático
En memoria de Aaron Swartz, programador informático, co-fundador del RSS y del organismo Creative Commons, que se suicidó el pasado 12 de Enero de 2013, a la edad de 26 años.
Este homenaje llega un poco tarde, e inevitablemente tiene que ver con polémicas que siguen circulando, tiene que ver con el proceso de idealización de una mente genial con tendencias depresivas, con reivindicar a un hacker que según muchos pretendía cargarse la propiedad académica (no tanto, o no sólo, intelectual) - por su "irrupción" en la red del MIT para descargar más de cuatro millones de publicaciones de la base JSTOR con el objeto de colgarlas para asegurar su libre acceso en Internet, Swartz se enfrentaba a penas de cárcel, y su juicio debería haberse celebrado en este mes de Febrero de 2013-.
Toda la herencia científica y cultural, que ha sido publicada a lo largo de los siglos en revistas y libros, está siendo transformada ahora en material digital y retenida en manos de determinadas compañías privadas. El reparto de la información no es algo inmoral sino que constituye una necesidad apremiante. Solo aquellos que estén cegados por la codicia, negarían una copia a alguien amigo.
Releyendo estas, sus propias palabras, esta entrada es un poquito de todo lo que he mencionado antes y una reflexión sobre esos derechos de autor que tanto revuelo causan últimamente. Por supuesto el creador, el investigador, tiene todos los derechos sobre su creación. Incluso el derecho de asegurar una distribución más libre y democrática de la misma.
Dicho de manera más gráfica: no creo que a Aristóteles le importara lo más mínimo que yo pueda descargarme el texto completo de la Poética para poder leerlo una y otra vez... Supongo que les importaría un poco más a las casas editoriales que gozan de los derechos de edición y traducción del texto. Es cierto que la cosa puede complicarse si hablamos de autores vivos, pero... no sé por qué lo dudo. ¿Hacia dónde se dirigen los beneficios de los sitios web que ofrecen publicaciones académicas bajo pago puntual o suscripción? ¿Hacia los autores? No sé por qué, lo dudo.
Este chaval -quienquiera que fuera en realidad- constituyó con su actividad una defensa activa de la democratización y libre distribución de información y conocimiento en la red, además de un impulso a nuevas formas de acción política de protesta con la fundación del sitio http://blog.demandprogress.org/mission.
Por todo ello, Descanse En Paz.
miércoles, 9 de enero de 2013
Rescate por creatividad
Resulta éste más un Happy New Fear que otra cosa, porque en este "últimamente" que lleva tres años sin cambiar, los comienzos parecen ser momentos de terror en vez de oportunidades. Qué miedo da ver que cuando las luces se apagan y los demás vuelven al trabajo, tú te quedas inmóvil, a punto de dar el siguiente paso pero el lado oscuro te agarra la pierna derecha y te fija al suelo... y tú tiras, y tiras de la pierna, y pones cara de estreñido, y te convences de tu esfuerzo, y se lo dices a los demás: "Oye, mira, que yo lo intento, que yo sigo tirando, que créeme, que no te miento..."
Por primera vez -lo digo y hasta me lo creo- no estoy hablando de mí. Hablo de millones de nombres que nunca conoceré, que se despiertan cada día sin trabajo y sin motivaciones, que tiran de según que pierna les toque para levantarse y "hacer algo" cada día. Miles de entre esos millones jugándosela con la exclusión. Otros muchos se la juegan, "simplemente" (qué fácil), con la tristeza.
Digo que no hablo de mí. Yo poco puedo decirles, salvo que hay cierta trilogía (sin precuelas, por favor) que cuenta que al lado oscuro solo lo vence la Fuerza. Digo que no hablo de mí porque yo soy afortunada, a mí me está naciendo una Fuerza que ha liberado mis dos piernas y me hace sobrevolar cualquier yermo, pero soy consciente de que no todo el mundo tiene la misma suerte, así que mi deseo de año nuevo para todas aquellas personas que lo están pasando mal es que la Fuerza les acompañe, cualquiera que sea.
Hay un especial destinatario de este mensaje -él lo sabrá cuando lo lea- para quien el deseo es aún más fuerte si cabe.
P.S: Y resulta que barruntando todo esto y echando vistazos y mientras rebusco fuentes bibliográficas y saco adelante mi advanced English como buenamente, me he encontrado con esta pieza de Love of Lesbian, "Orden de deshaucio en Mi menor", que no está "allí donde solíamos gritar", pero no deja de ser un grito... De fondo se escucha parte de este fragmento de una entrevista al gran Nabokov (que copio y pego a continuación) y me he dicho: "esto es un rescate por arte". Feliz Año Nuevo.
No sé por qué me gustan tanto los espejos y los espejismos. Sé que a los diez años me apasionaban los trucos de magia. La magia a domicilio con sus instrumentos: el sombrero de doble fondo, la varita con la estrella, el juego de cartas que entre los dedos se metamorfosea en cabeza de cerdo. Sí,sí. Todo eso te llegaba en una gran caja de los almacenes Peto, calle de la caravana, cerca del Circo Cíniselli, en San Petersburgo. Dentro venía un manual de magia que enseñaba cómo hacer desaparecer o cambiar una moneda entre los dedos. Yo intentaba hacer esos trucos delante de un espejo, tal como aconsejaba el manual: "Ponte delante de un espejo". Y mi carita, pálida y seria, reflejada en el espejo, me aburría... Me ponía un antifaz negro que me daba mejor cara; pero nunca llegaba a igualar al famoso mago Mister Merlín , a quien solían invitar a las fiestas infantiles y de quien yo intentaba en vano imitar el parloteo, frívolo y engañoso, que mi manual quería que yo recitara para eclipsar mis juegos de manos. Parloteo frívolo y engañoso: he aquí una definición engañosa y frívola de mis obras literarias... Pero esos estudios de escamoteo no duraron mucho. "Trágico" es un término muy fuerte, pero hay algo trágico en el incidente que me hizo abandonar esa pasión, relegar la caja al cuarto trastero con los juguetes difuntos y los títeres rotos. Una tarde de Pascua, en la última fiesta infantil del año, no pude evitar mirar por la ranura de una puerta para ver cómo iban los preparativos que hacía el señor Merlín para su número de salón. Le vi que entreabría un secreter para meter tranquilamente, abiertamente, una flor de papel. Y la familiaridad de aquel gesto era innoble comparada con el hechizo de su arte. Yo entendía de ello, sabía qué ocultaba el frac ajado de un mago, y qué pueden hacer los magos. Ese vínculo profesional, vínculo de mala fe, me llevó a revelar a una primita mía, Mara Jevuska, en qué escondrijo hallaría la rosa que Merlín escamotearía en uno de sus trucos. En el momento crítico, la pequeña traidora, blanca y de pelo negro, señaló con el dedo el secreter, gritando: "¡Mi primo ha visto dónde la ha metido!" Yo era muy joven, pero ya distinguía o creí distinguir la expresión atroz que contrajo las facciones del pobre mago. Cuento este incidente para satisfacer a mis críticos perspicaces que declaran que en mis novelas el espejo y el drama andan muy lejos. Porque debo añadir: cuando abrieron el cajón que los niños señalaban entre burlas... la flor no estaba.
Fragmento entrevista al escritor Vladimir Nabokov autor de "Lolita" por Bernat Pivot en junio de 1975.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Dentro del laberinto
Dedico esta entrada al libro El Minotauro Global del economista griego Yannis Varoufakis, donde desmenuza las causas del crash de 2008 y del desmantelamiento del sistema financiero basado en la fabricación infinita de productos de deuda calificada como buena (la famosa triple A, que sería un triple sobresaliente, pero eso solo lo entienden los nerds -empollones- estadounidenses o los entretenidos europeos que vemos series sobre los citados nerds estadounidenses), que tienen como fin fabricar infinitos beneficios (manufacturar dinero de papel supuestamente equivalente al dinerico "normal" que los tonticos de a pie contamos en billetes), que alimentan a su vez los círculos de los dirigentes de bancos y agencias de calificación, un determinado sector inmobiliario, y las supuestas instituciones reguladoras (bancos centrales, reserva federal...) cuyos asesores habían participado o ansiaban participar de los círculos anteriormente nombrados.
El diario.es publica hoy un extracto del libro de Varoufakis, con el vacio de las notas a pie de página. Se trata de un texto especializado, y sin "aparato crítico" (las explicaciones y las referencias bibliográficas) se queda cojo. Es todo lo que podríamos esperar de un economista anti-capitalista. Yo, por lo menos, no me esperaba otra cosa. Explica de forma clarificadora la naturaleza monstruosa de esos productos financieros sintéticos que alejan tanto, pero tanto, la producción, del trabajo humano, que cuesta ver la más mínima relación entre lo que hacen los profesionales todos los días y lo que se maneja de pantalla en pantalla en esas oficinas virtuales de comerciantes de dinero.
En fin, el texto, como digo, es clarificador en varios puntos; en otros, no. Es el caso de las "teorías económicas tóxicas", que a mí me vienen grandes. Puedo atisbar de qué va el asunto, pero obviamente se me escapa toda la técnica matemática que utilizó (y sigue utilizando) esa élite de "hiperinteligentes hombres y mujeres" para justificar toda esta movida cuasicriminal.
Algo que a mí, paradójicamente, me resulta tranquilizador, es que el autor deja bastante claro que esta élite intelectual numeraria, una de dos: o no se olió su propia tostada, o impostó adrede la validez de este modelo, sustituyendo "ignorancia" por "conocimiento provisional". Más o menos esto: en vez de decir que NO TENGO NI IDEA de cómo se van a comportar los mercados, asumo que hay comportamientos que no van a tener, porque son irracionales; por lo que estoy en posición de vender la moto con mis ecuaciones y algoritmos chachis de que SÉ LO QUE VIENE DESPUÉS.
Todo lo cual a mí por lo menos me demuestra: (a) que esa gente tan inteligente no es tan inteligente como dice ser, y (b) que su astucia desmedida les conduce a creerse su propia falacia -lo que es un signo alarmante de estupidez-. Esto último lo justifico diciendo que la mayoría de los gurús económicos del "súper mercado eficiente" explican el batacazo de 2008 argumentando que las crisis económicas sistémicas son "naturales". Es decir, estas cosas tienen que pasar, es el precio a pagar por nuestra codicia colectiva, pero ahí es donde tiene que entrar el estado, arreglar los desperfectos y a volver a empezar.
Mmmm, ergo (c) la gente que maneja ciertos cotarros no es tan lista y queda por tanto desautorizada para negar la democratización del saber y las competencias (es decir, hay muuuucha gente que podría hacer su trabajo), así como para establecer y consagrar ningún modelo de administración económica.
Visto lo visto, y con las herramientas de juicio que tenemos (más o menos limitadas), si a partir de ahora se sigue dejando el saber económico en las mismas manos (un Madoff más, uno menos), nos mereceremos una oleada de mierda como ésta cada sesenta putos años.
http://www.eldiario.es/economia/minotauro-global_0_72093120.html
He aquí el enlace. Aviso de la licencia gramatical de los plurales generalizadores en femenino. Según uno de los foreros, no se trata de un error de traducción sino que es consecuencia de la ideología feminista del autor. Sí es cierto que hay vacilaciones, hay plurales en masculino, y no me queda claro el criterio. No es algo que os pueda aclarar porque no he tenido acceso al texto original, y además desconozco si el original está escrito en Griego Moderno (donde hay morfemas de género, y se podrían rastrear mejor las vacilaciones) o en Inglés (donde las marcas de género son en su mayoría léxicas). Cosicas lingüísticas aparte, que nos gustan a unos pocos, el texto tiene interés y merece ser leído.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Abusones
Se retrasa el anuncio de un alto al fuego en Gaza. Se acercan elecciones en Israel, y parece que los máximos responsables políticos del país no quieren entrar en guerra con ningún "vecino". Curioso el uso de las definiciones. Parece que "guerra" no es lo mismo que bombardear un espacio físico cerrado (las fronteras entre Gaza e Israel, no son como las demás fronteras) con una altísima densidad de población (4.167 habitantes por kilómetro cuadrado) durante varios días seguidos con el resultado de más de cien civiles palestinos muertos. Eso no es una guerra. Eso es la expresión de un legítimo derecho de defensa. El derecho de defensa del estado israelí.
Hamás y otras milicias que nadie identifica, claman Occidente y sus medios al cielo, han lanzado más de 700 o 1000 o 1500 cohetes sobre el sur de Israel. La mayor parte de las crónicas en medios españoles no hacen referencia al Iron Dome, el particular juguetito de alta inteligencia militar con que los israelíes cuentan para frenar misiles corto alcance. El Iron Dome no es un escudo infalible, aunque sí es un potentísimo radar que identifica y dispara contra los mencionados misiles, y que ha neutralizado casi trescientos de los "tropecientos" cohetes lanzados desde la franja. Pero no me voy a centrar en el súper-radar, ni en los 75.000 reservistas movilizados por el ejército israelí, ni en el bloqueo inhumano que desde hace años asfixia la región, para sostener mi argumento de que Israel abusa, porque, recordemos, esto no es una guerra, es la operación Pilar Defensivo. No confundamos términos. Dicho todo lo anterior, y sin restarle ni un ápice de valor a ninguna vida humana, los muertos israelíes ascienden (las cifras son de la CNN) a cinco.
No obstante, y en palabras de Netanyahu y en mi traducción pedestre:
"The moment we draw symmetry between the victims of terror and the unintended casualties that result from legitimate military action against the terrorists, the minute that false symmetry is drawn, the terrorists win."
"En el momento en que dibujamos una simetría entre las víctimas del terror (Hamas) y las bajas no intencionadas resultantes de una acción militar legítima contra los terroristas, en el mismo momento en que se traza esa falsa simetría, los terroristas ganan."
No hay nada como una buena manipulación discursiva para que se vea todo el plumero del asunto: no todas las vidas valen lo mismo.
Si un misil israelí cae sobre una casa y mata a una familia de ocho personas, y los altos mandos afirman que el objetivo era un oficial de Hamás, pero no hay ningún oficial de Hamas ni muerto, ni en las inmediaciones de la casa, ni se le espera... entonces tenemos ocho bajas no intencionadas (tres más, en un solo ataque, que los cinco muertos víctimas del terror) derivadas de una acción militar legítima.
Cuando alguien considera que la vida del de enfrente vale menos que la propia, y que por lo tanto, ha de caer quien caiga por defenderla, el profesor Todorov en su ensayo El Miedo a los Bárbaros, lo llamaría "bárbaro" tras una coherente argumentación. Yo, en mi línea pedestre, lo llamo abusón de mierda. Y mentira debería parecer, viniendo de las autoridades un pueblo resiliente donde los haya, merecedor de todo mi respeto por su sufrimiento insoportable, como el pueblo de Israel.
jueves, 25 de octubre de 2012
Hay que estudiar economía
Siempre hay que estar aprendiendo para que, como hoy, cuando cae el diluvio, no te pille con las ventanas abiertas.
Os enlazo las páginas de formación del blog de Alberto Garzón, economista y diputado por IU, que considero una buena herramienta para comprender ciertos fenómenos económicos. Los textos, aunque necesariamente complejos en algunos tramos para los profanos, tienen vocación didáctica, y ayudan a comprender las bases y líneas de desarrollo de la economía capitalista.
http://www.agarzon.net/?page_id=1893
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