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martes, 26 de noviembre de 2013

Once semanas en las que aprendimos y sentimos muchas cosas (Traducción)

Al hilo de lo ocurrido en Madrid estas últimas semanas con la huelga de recogida de basuras, del impresentable oportunismo de la "Ley de Seguridad Ciudadana" y del requerimiento de reforma de la Ley de Huelga por parte de la "alcaldesa inexplicable", os dejo la traducción del testimonio personal de Elefthería Varouchaki, huelguista participante en el paro de once semanas del personal administrativo de las universidades griegas.

Este es el enlace a Enthemata, donde se publicó el texto el pasado 24 de Noviembre:


Y ésta es la traducción del texto, he intentado ser lo más fiel posible al texto original y pido perdón de antemano por los errores que haya podido cometer:

"Once semanas en las que aprendimos y sentimos muchas cosas"
La huelga de personal administrativo de las universidades
 por Elefthería Varuchaki

Al pincipio sólo dijimos aquello de: por lo menos, no nos vamos a ir con la cabeza gacha. Y de repente, en mitad de la muda indignación de nuestra primera asamblea, presentimos que la cuestión iba mucho mas allá de nuestro posicionamiento personal, nuestra suerte o nuestros miedos. Sentimos el ataque de forma tan violenta, que casi nos vimos obligados a ver el peligro en toda su dimensión, a vislumbrar la silueta de una amenaza que no apuntaba sólo a la vida de cada uno de nosotros. Nos dimos cuenta rápidamente de la relación, desde los primeros días hablamos sobre nuestros puestos de trabajo proyectando la cuestión en el contexto de la universidad pública, y al revés, hablamos sobre la universidad pública con el pretexto del derecho de todos a un puesto de trabajo. Tentando continuamente los límites de nuestro aguante, proponiendo una y otra vez preguntas de difícil respuesta, reorientando dichas respuestas: así hemos llegado hasta aquí. Y cada día era un día ganado.

En estas once semanas hemos sentido y aprendido muchas cosas. Hemos construido colectividades originales y acogedoras, donde cada cual encontraba su sitio y donde había sitio para todos. Hemos vivido, después de muchos años, nuestro lugar de trabajo de otra manera: justo cuando pensábamos, horrorizados, cómo debe ser recoger tus cosas por última vez, volvimos para "habitar" de verdad ese espacio, nos refugiamos en él, lo protegimos, y él también nos protegió. Hemos vivido el espacio público de manera diferente, hemos ido a concentraciones sabiendo que nuestros amigos estarían allí, hemos escuchado música y versos mientras la ciudad dormía, hemos llenado con nuestra voz avenidas que en otro tiempo transitamos en silencio, con prisa, ensimismados.

La huelga nos ha hecho entender que hay muchos como nosotros, ha despertado sensibilidades dormidas, nos ha enseñado a estar alerta: a mantener alerta las ideas y los sentimientos. Sufrimos con intensidad el duelo por aquel que fue asesinado en mitad de la noche, por el que encontró la muerte en una comisaría o en un centro de internamiento de extranjeros. Celebramos cada victoria, nos enfurecimos con cada ataque, seguimos obstinados tras cada derrota. Compartimos nuestra alma con personas que acabábamos de conocer porque sentíamos que estábamos juntos, sentimos la solidaridad, el cariño auténtico por el día a día de nuestros vecinos -y de los otros, que ya no nos son extranjeros.

Aprendimos a tomar decisiones todos juntos, no en nombre de una unanimidad prefabricada o de una certeza artificial, y por supuesto, no sin esfuerzo. Recordamos el valor de la participación: a nuestra pequeña escala, hemos respirado la Democracia Real, y es tan fascinante como suena.

Nos querían disponibles, desechables, perseguidos, anulados. Invisibles. Alimentan el automatismo social, buscan empapar de fascismo las conciencias. Pero ahora sabemos que tenemos compañeros en todas partes. En las escuelas, en las calles, en la metalúrgica Larco, entre los despedidos de Sprider y los huelguistas de Coca-Cola, en los hospitales, en Skaramagká, en las universidades. En el Alfeo, en Skuriés. En la televisión pública (ERT) de nuestros corazones*.

Resistimos todos juntos, frente a aquellos que tratan de atacar con fuego a discreción cada bien público, que tratan de borrar las últimas huellas del estado del bienestar, que quieren imponernos el olvido de lo que es justo y de sentido común, que desprecian descaradamente las instituciones y las conquistas sociales. Han querido calumniarnos y difamarnos. Y nosotros hemos aprendido que es factible oponerse a un poder que se atreve a sostenerse -y de hecho sólo se sostiene- sobre un consentimiento ficticio. Han seguido el guión ya conocido de despotismo, intimidación y violencia, intentando dispersarnos y aislarnos. En vez de eso, nos han conducido sin querer a encontrar puntos en común, a diseñar nuevas alianzas, a destacar y disfrutar los nuevos lazos de unión que con tanto orgullo y emoción hemos descubierto estas últimas semanas. Han intentado transformar nuestras reivindicaciones -razonables, por otro lado- en durísimos dilemas personales, pensando que al final recurriríamos a la seguridad de las soluciones individuales.

Les respondemos que la obediencia, la falta de entusiasmo, el silencio, no son caminos de un solo sentido. Que nuestros sueños de futuro no se han paralizado en nuestras mentes. Y que nosotros, desde el principio, no hablamos en nombre del interés de cada uno. Hablamos en nombre del interés general, porque todos necesitamos una victoria. La primera.

Elefthería Varouchaki pertenece al PAS de la facultad de Arquitectura de la EMP (Universidad Politécnica de Atenas).

* N. del T. : En este párrafo, la autora se refiere a diversos focos de lucha laboral y ciudadana en Grecia. La naviera Skaramagká, la región del río Alfeo, en el Peloponeso, gravemente contaminado por los vertidos de un vertedero ilegal; Skouriés, en la península Calcídica, donde los ciudadanos luchan contra la tala ilegal y la extracción irregular de oro en la zona.




lunes, 26 de noviembre de 2012

Dentro del laberinto

Dedico esta entrada al libro El Minotauro Global del economista griego Yannis Varoufakis, donde desmenuza las causas del crash de 2008 y del desmantelamiento del sistema financiero basado en la fabricación infinita de productos de deuda calificada como buena (la famosa triple A, que sería un triple sobresaliente, pero eso solo lo entienden los nerds -empollones- estadounidenses o los entretenidos europeos que vemos series sobre los citados nerds estadounidenses), que tienen como fin fabricar infinitos beneficios (manufacturar dinero de papel supuestamente equivalente al dinerico "normal" que los tonticos de a pie contamos en billetes), que alimentan a su vez los círculos de los dirigentes de bancos y agencias de calificación, un determinado sector inmobiliario, y las supuestas instituciones reguladoras (bancos centrales, reserva federal...) cuyos asesores habían participado o ansiaban participar de los círculos anteriormente nombrados.

El diario.es publica hoy un extracto del libro de Varoufakis, con el vacio de las notas a pie de página. Se trata de un texto especializado, y sin "aparato crítico" (las explicaciones y las referencias bibliográficas) se queda cojo. Es todo lo que podríamos esperar de un economista anti-capitalista. Yo, por lo menos, no me esperaba otra cosa. Explica de forma clarificadora la naturaleza monstruosa de esos productos financieros sintéticos que alejan tanto, pero tanto, la producción, del trabajo humano, que cuesta ver la más mínima relación entre lo que hacen los profesionales todos los días y lo que se maneja de pantalla en pantalla en esas oficinas virtuales de comerciantes de dinero.

En fin, el texto, como digo, es clarificador en varios puntos; en otros, no. Es el caso de las "teorías económicas  tóxicas", que a mí me vienen grandes. Puedo atisbar de qué va el asunto, pero obviamente se me escapa toda la técnica matemática que utilizó (y sigue utilizando) esa élite de "hiperinteligentes hombres y mujeres" para justificar toda esta movida cuasicriminal.

Algo que a mí, paradójicamente, me resulta tranquilizador, es que el autor deja bastante claro que esta élite intelectual numeraria, una de dos: o no se olió su propia tostada, o impostó adrede la validez de este modelo, sustituyendo "ignorancia" por "conocimiento provisional". Más o menos esto: en vez de decir que NO TENGO NI IDEA de cómo se van a comportar los mercados, asumo que hay comportamientos que no van a tener, porque son irracionales; por lo que estoy en posición de vender la moto con mis ecuaciones y algoritmos chachis de que SÉ LO QUE VIENE DESPUÉS. 

Todo lo cual a mí por lo menos me demuestra: (a) que esa gente tan inteligente no es tan inteligente como dice ser, y (b) que su astucia desmedida les conduce a creerse su propia falacia -lo que es un signo alarmante de estupidez-. Esto último lo justifico diciendo que la mayoría de los gurús económicos del "súper mercado eficiente" explican el batacazo de 2008 argumentando que las crisis económicas sistémicas son "naturales". Es decir, estas cosas tienen que pasar, es el precio a pagar por nuestra codicia colectiva, pero ahí es donde tiene que entrar el estado, arreglar los desperfectos y a volver a empezar.

Mmmm, ergo (c) la gente que maneja ciertos cotarros no es tan lista y queda por tanto desautorizada para negar la democratización del saber y las competencias (es decir, hay muuuucha gente que podría hacer su trabajo), así como para establecer y consagrar ningún modelo de administración económica.

Visto lo visto, y con las herramientas de juicio que tenemos (más o menos limitadas), si a partir de ahora se sigue dejando el saber económico en las mismas manos (un Madoff más, uno menos), nos mereceremos una oleada de mierda como ésta cada sesenta putos años.

http://www.eldiario.es/economia/minotauro-global_0_72093120.html

He aquí el enlace. Aviso de la licencia gramatical de los plurales generalizadores en femenino. Según uno de los foreros, no se trata de un error de traducción sino que es consecuencia de la ideología feminista del autor. Sí es cierto que hay vacilaciones, hay plurales en masculino, y no me queda claro el criterio. No es algo que os pueda aclarar porque no he tenido acceso al texto original, y además desconozco si el original está escrito en Griego Moderno (donde hay morfemas de género, y se podrían rastrear mejor las vacilaciones) o en Inglés (donde las marcas de género son en su mayoría léxicas). Cosicas lingüísticas aparte, que nos gustan a unos pocos, el texto tiene interés y merece ser leído.



jueves, 25 de octubre de 2012

Hay que estudiar economía

Siempre hay que estar aprendiendo para que, como hoy, cuando cae el diluvio, no te pille con las ventanas abiertas.

Os enlazo las páginas de formación del blog de Alberto Garzón, economista y diputado por IU, que considero una buena herramienta para comprender ciertos fenómenos económicos. Los textos, aunque necesariamente complejos en algunos tramos para los profanos, tienen vocación didáctica, y ayudan a comprender las bases y líneas de desarrollo de la economía capitalista.

http://www.agarzon.net/?page_id=1893

domingo, 30 de septiembre de 2012

¡Al suelo, al puto suelo!

Sinceramente, me cuesta mucho imaginar qué clase de complaciente existencia pueden llevar los ciudadanos no pudientes que, según nuestro presidente, guardan silencio, no se manifiestan, y, huelga decir, cumplen un deber democrático de consagración de nuestra monarquía parlamentaria, frente a envites nacionalistas y "pruebas durísimas" a las que se está sometiendo a nuestro país, pero de las que sin duda, saldremos reforzados.

Un ciudadano o ciudadana común, pongamos yo misma, se ve estos días atrapado entre, por un lado, un discurso oficial "razoniano", como el de líneas anteriores, caracterizado por el enrevesamiento sintáctico y los lugares comunes (mayormente eufemísticos), que nombran zozobras macroeconómicas y consignas liberales y eurocéntricas; y, por el otro, por la hostia en la cabeza, la rodilla en los riñones y el "al puto suelo", como argumentos de ciertos individuos pertenecientes a la policía nacional y a la unidad de antidisturbios para "cumplir con su trabajo". Sin término medio, el discurso del poder pasa del insulto a la inteligencia a un dudoso respeto por la integridad física del ciudadano.

Somos muchos los que queremos cumplir con nuestro trabajo. Somos muchos los que, por ahora, no podemos. Son muchos los que velan y se desvelan por el funcionamiento de la sanidad y la educación de este país, por levantar día a día pequeñas empresas, por críar a sus hijos, por tratar de que los alimentos y otros bienes lleguen a sus destinos, por hacer que la investigación avance en múltiples disciplinas.

Somos muchos los que hemos intentado mantener fértil y productivo nuestro radio de acción personal: a través de nuestra profesión, de voluntariados, de ciberactivismo...

Cuando se criminaliza el "ser muchos" en actos de libre manifestación, se le niega al individuo parte de ese radio de acción esencial sobre su comunidad. Una acción esencial porque deja de ser individual para ser colectiva. Si no he entendido mal, este gobierno está criminalizando una acción colectiva producto de una suma de voluntades individuales, por ser caótica y descontrolada.

Sin embargo y paradójicamente, nuestros gobernantes reprimen sin paliativos una suma de voluntades individuales como aquella que, en un acto organizado de sufragio, les concedió una mayoría absoluta para gestionar esta crisis hace poco más de diez meses.

Queda por tanto patente una lógica de patio de colegio en la que un pequeño capo psicópata te protege, a ti, que eres "el último mono", mientras estás con él; pero si te posicionas contra él, te echa al matón de último curso para que te dé una soberana -nunca mejor dicho- paliza.

Al suelo, al puto suelo.

Leí hace tiempo que el fuerte es fuerte porque existe un débil. La fuerza de unos se alimenta de la debilidad de los otros. Pues bien, mi humilde análisis es que las instituciones se demuestran pusilánimes ante la ciudadanía con reacciones como las de estos últimos días. Nótese que hablo de las instituciones, no de los policías. Algunos de los responsables de los golpes leídos con rabia no habrán reflexionado jamás, me temo, sobre la responsabilidad de un hombre armado frente a uno desarmado. Debe de ser una lástima creerse en posesión de esa clase de fuerza.

Instituciones pusilánimes, despobladas de creatividad y empatía. Pobladas por ""los elegidos".

Al primero de los elegidos, el señor Rajoy, he de decirle que me enorgullezco de cada ciudadano que negó su "debilidad por defecto" y acudió a manifestarse pacíficamente en defensa de unos derechos que nos quieren vender como privilegios. Porque ¡sorpresa, señor Rajoy et alii!, no solo los policías tiran al suelo, gran parte de esta sociedad ya está en el puto suelo y ustedes nos hincan cada día un poco más la rodilla en los riñones.

Una última cosa: somos muchos los que estamos a más de quinientos kilómetros del congreso, pero NO ESTAMOS EN SILENCIO, así que, cállese usted y métase su discurso neoyorkino donde mejor le quepa.


viernes, 14 de septiembre de 2012

Barbaries. Breves reflexiones sobre El Miedo a los Bárbaros, de Tzvetan Todorov

Jamás ha habido un valor de civilización que no implicara la idea de feminidad, de ternura, de compasión, de no violencia, de respeto a la debilidad... La primera relación del niño con la civilización es la relación con su madre.
ROMAIN GARY, La nuit sera calme
Siempre resultan el placer y la revelación de un discurso tan lúcido como el del profesor Tzvetan Todorov. Me gusta apelar a este estudioso búlgaro "profesor", pues, ¿cómo nominar a alguien que escribe sobre lingüística, retórica, teoría y crítica literaria, historia, antropología y crítica cultural con la misma solvencia y claridad, con la cortesía del pensador humilde? Sólo se me ocurre a este propósito el término griego polymathís, que ha dejado en nuestro idioma el calco "polimatía", que suena a enfermedad, y una traducción de lo más sosa y cargante: "erudito". Así que, en fin, este hombre que sabe de muchas cosas, nos guía en su ensayo El miedo a los bárbaros por los conceptos clave de barbarie y civilización y sus aplicaciones en la historia de las culturas. Es una lectura clarificadora -y suficientemente neutra- sobre las teorías apocalípticas del "choque de civilizaciones" y demás patrañas simplistas neocon que han surgido después del 11-S.

La parcela del estudio que más nos interesa nos hace reflexionar sobre el concepto dinámico e híbrido de las culturas (en plural), frente al concepto de "civilización" (en singular), como la capacidad de reconocer la humanidad de los demás, reconocer que "los otros tienen la misma dignidad que nosotros aunque sean diferentes". Quizá para entender mejor qué significa "ser civilizado", tengamos que detenernos primero en qué significa "ser bárbaro". Desde la Grecia preclásica, el término "bárbaro" se aplicaba a todo aquel que no manejaba la lengua griega, concretamente servía para dividir el mundo en "griegos" y "persas" (los bárbaros). Es este un sentido relativo del término, por el cual todo pueblo es bárbaro para otro que no hable la misma lengua. A partir de aquí, se desarrolla en la historia un significado absoluto del término: ser bárbaro es ser cruel (considerar a los demás inferiores, incapaces de dialogar -por eso hay que resolver los problemas con la fuerza-, no dignos de vivir en libertad -por eso han de estar sometidos-, etc.)
Siguiendo este razonamiento, nuestra Europa occidental y Estados Unidos se han erigido en el paradigma de "Civilización", en adalides de unos valores que consideran suyos: igualdad, fraternidad, libertad, blabla (y que han trasgredido sistemáticamente en colonizaciones, descolonizaciones, guerras e ingerencias varias), frente a, fundamentalmente, el mundo islámico y, a la cola, las culturas asiáticas, africanas y sudamericanas (todos los "bárbaros" en el mismo saco). Pues bien, a pesar de que podríamos escribir muchas páginas sobre costumbres "bárbaras" de las culturas no occidentales, que no pueden justificarse por la costumbre ni la tradición en ningún caso; hoy vuelvo la mirada a España, que se cuenta entre los países elegidos de Occidente y no puedo más que vocear la barbarie. Por las numerosas tradiciones que conllevan maltrato animal y son una muestra de falta de respeto y de ensañamiento desleal, como el toro de Tordesillas. Por ejemplo.
Pero, desde ahora, hay algo más sobre lo que pensar: si una mujer inmigrante, en situación irregular, tiene que parir en Castilla La Mancha, estará obligada a pagar un mínimo de 2.439 euros. ¿Es acaso esa mujer menos humana que yo? ¿Es su hijo menos humano que los nuestros? A nivel pragmático, la medida es una estupidez, ya que esa mujer no podrá pagar, y facturarán la cantidad a su país de origen. A nivel antropológico, es una aberración. Si la civilización consiste en reconocer la plena humanidad del otro y una misma dignidad, aunque sea diferente, enhorabuena señora de Cospedal, es usted una perfecta bárbara. Otro apellido, otra fortuna, manchando los logros de la civilización occidental.

martes, 11 de septiembre de 2012

España, parque de atracciones

Tengo poco que añadir a una voz tan lúcida. Traen pan, traen circo. Abrámosles las puertas, modifiquemos las leyes. No puedo más que avergonzarme, si esto es lo mejor que se les ocurre a los caudillos autonómicos -la una, centralista recalcitrante; el otro, independendista con su orgullo periférico herido- para crear empleo y atraer prosperidad y bonanza a las dos principales ciudades del país. 

No es relevante cuál de los dos proyectos me produce mayor aversión -aunque Eurovegas se lleva la palma-, el fondo de la cuestión es oscuro y bárbaro. Cero inversión en educación, investigación, innovación y desarrollo. No aparece por ningún lado el espíritu de la ciencia, del humanismo, de la crítica. Aparece un viejo ultraderechista, despreciable y baboso, con los mismos escrúpulos que Lord Baelish, de Juego de Tronos, pero ni una pizca de su encanto cáustico. Si vas a ser un hijoputa, por lo menos hazte querer.

Lo preocupante es que no vivimos en una maravillosa ficción crepuscular, sino que, según parece, nos acercamos, en la pura y dura realidad, al invierno de todo lo que nos convierte en humanos civilizados.

viernes, 3 de agosto de 2012

Palabra de Draghi

Me esfuerzo en comprender por qué el sector mediático "alaba", "oye" y da todo el bombo posible a las declaraciones de esta figura caricaturesca. Me repito a mi misma que es su trabajo (el de los medios), no tanto el contar qué sucede, sino el hacer de cristal reflectante de los intereses de la clase política liberal dominante y de la clase de líderes económico-financieros, que por cierto, se ven cada vez más atrapados en una tela de araña de la que es muy difícil rastrear su origen.

NOTA: "Clase" y no "casta" es el término que elijo para referirme a estos colectivos sociales. Si no tenemos cuidado con el lenguaje, y adoptamos el discurso mediático -ojo, y sindical- hecho a fuerza de golpes de efecto, podemos decir cosas que no queremos. En una sociedad de castas, nosotros seríamos los "intocables". Si asumimos tener "castas" superiores, a nosotros se nos reserva el lugar de los "parias".

Una vez consumadas las declaraciones de esta especie de mesías esperpéntico que nos ha tocado ahora, comienzan los dominios de lo que NO COMPRENDO. No comprendo por qué los mercados parece que suben ante la expectación de su comparecencia. Y no comprendo por qué se desploman y la prima de riesgo vuelve a la barrera psicológica de los 600 puntos (aunque, atención, hace un mes dicha barrera estaba en los 500). No comprendo por qué esta fantasía que son los mercados se mueve al compás de palabras que no dicen nada. No comprendo por qué se pretende someternos a un estrés casi insoportable como sociedad. 

¿Cuándo llegó la valorización a separarse tanto del producto (de su valor de uso, de sus costes de producción) para llegar a compras y ventas de "bienes" que no tienen existencia material? Y la pregunta más dura: ¿Qué tiene que pasar para que pare? Por lo pronto, no se sabe. Porque, con la que está cayendo, y aun considerando "inaceptables" (palabra de Draghi) las primas que pagan los países "con problemas", no va a haber una intervención del banco-papá que nos corresponde (el BCE) y vamos a seguir en caída libre.

Y todo esto, a pesar de que personalmente considero que la situación financiera de Europa no se arregla con una compra masiva de bonos cortesía de Draghi y con el beneplácito de su Trinidad (perdón, la Troika), pero de alguna manera habrá que frenar la escalada de la deuda pública antes del que debería ser objetivo primordial: reestructurar los intercambios financieros, poner freno a la especulación y proteger los tejidos productivos y los ahorros monetarios de la gente real.

Ya no se sabe qué es mejor: que actúe el BCE o que no actúe, porque visto lo ocurrido en Grecia, el precio es demasiado alto. 
Estamos jodidos. Palabra de Draghi. (Y no dice el "vosotros os lo habéis buscao", lo deja entrever con sonrisita... y Mariano se siente "reconfortado"... Qué país.)

 
Imagen tomada del blog "Heraldo Sanitario de Oregón".

jueves, 5 de julio de 2012

La bicicleta estática

O cómo reventarte de esfuerzo sin avanzar un metro. Con esta sencilla -y, a mi entender, acertada- metáfora, definía un profesor de economía la situación actual de nuestro país desde el descalabro bancario del pasado junio.
Las medidas concretas que toma el gobierno afectan a la economía real: a la liquidez cotidiana de las pequeñas y medianas empresas -por tanto, al tejido productivo- y al poder adquisitivo de los ciudadanos -por tanto, al consumo-.
 Sin embargo, todos esos pedales (y el sudor, los calambres en las piernas, la mala hostia...) no tienen el menor impacto macroeconómico. El asfalto no se mueve bajo las ruedas, ni cambia de textura. Mientras, la economía del país no "crece" y el galimatías europeísta hace crecer la diferencia entre nuestro bono y el bono alemán (¿alguien podría explicarme cómo se subasta la deuda? ¿es como en Sotheby's o algo así? ¿por qué no lo retransmiten? Podría ser divertido...).
Y poco más, ¿verdad? Salvo las pequeñas alegrías del individuo: una eurocopa, un chiringuito, un escalofrío cuando el mar helado se cuela entre los dedos, el silencio entre el filo de una ladera y el último sorbo rojo de sol cada tarde... y menos mal.
Pero sin engañarnos: persiste la duda (... y menos mal) de cómo se sale de este agujero y se reinventa el modelo de vivir y consumir. No sé si será reventando, lo que sí sé es que yo quiero verlo.

martes, 22 de mayo de 2012

Carta abierta a Alexis Tsipras



Carta abierta a Alexis Tsipras, líder de la llamada izquierda radical (en el sentido etimológico de la palabra) griega, que propone el legítimo impago de la deuda odiosa griega y se niega a aceptar las condiciones del "rescate" de la troika. ¿Habrá cambio?

viernes, 6 de abril de 2012

La responsabilidad de Europa


Η Ευρώπη δεν έχει καταφέρει να εμπνεύσει τους λαούς της ούτε να κατανοήσει και να σεβαστεί τις ιδιαιτερότητες τους. Η ιστορική της ευθύνη είναι να γεφυρώσει την αιματοβαμμένη εμπειρία της και την αναζήτηση του όντος, με τις ιρασιοναλιστικές κουλτούρες της Ανατολής και το πολιτικά ανώριμο κι επικίνδυνο μωρό ( μόλις 300 ετών) της Β. Αμερικής. Αντ΄αυτού άγεται και φέρεται από τις βουλές κερδοσκοπικών αρπαχτικών.

"Europa no ha logrado inspirar a los pueblos que la integran, ni comprender y respetar sus particularidades. Su responsabilidad histórica es tender puentes desde sus sangrientas experiencias hacia la búsqueda de su ser, junto con las culturas irracionalistas de Oriente y el políticamente inmaduro y peligroso "bebé" (de apenas 300 años) que son los Estados Unidos. En vez de eso, es llevada y traída según la voluntad de rapaces especuladores"

Traducción de un fragmento de la respuesta de Ch. Dimitris Apostolakis al llamamiento de Jose Manuel Lamarque, "Grecia sin voz".

jueves, 5 de abril de 2012

Aire comprimido

Se levantó el otro día
la mañana sin imagen.
Rompió el allá, el aquí,
el siempre,
el dentro de poco, quizá.
De quién el grito homicida
que destroza retinas.
Ponte a salvo, Sísifo, no
te canses/ trayecto al sur
rediriges/ llamas, luz.
No hay puertas que mirar
mientras arden.

A la memoria del hombre de 77 años que se quitó la vida ayer, en la plaza de Syntagma de Atenas, incapaz de hacer frente a una situación económica límite. ¿Hasta cuándo?


domingo, 4 de diciembre de 2011

EconoNuestra

Quisiera con esta entrada rendir homenaje a los currantes y a las personas que se movilizan cuando consideran que tienen argumentos, conocimientos y espíritu para ello. El foro de EconoNuestra, recién puesto en marcha, nos da un espacio alternativo de aprendizaje sobre la realidad económica "del instante" -si es que existe esa realidad, o tan solo estamos atravesados por interpretaciones contradictorias. 
El intercambio de planteamientos de economistas expertos, abiertos a la interacción con los movimientos sociales de los que la "población profana" somos partícipe, nos proporciona una accesibilidad inusitada a un discurso económico crítico y disidente del imperante. Creemos que dicho discurso debería ganar paulatinamente en impacto mediático, difusión educativa y terreno social.

Por todo ello, comenzamos por compartir su manifiesto:

http://econonuestra.org/index.php?option=com_content&view=article&id=79:adhesion-al-manifiesto-econonuestra&catid=44:acciones&Itemid=71

jueves, 17 de noviembre de 2011

Tecnócratas

No os preocupéis, todo saldrá bien. No nos habéis llamado, ni escogido, es cierto, pero, creednos, es lo mejor para vosotros. Veréis, en la actual coyuntura tenéis mermada la capacidad de elección. La cosa está muy malita, muy malita, ¿acaso no escucháis la radio, no veis la televisión, no leéis los periódicos? 
Tenéis que creernos, sois víctimas del pánico y no comprendéis lo que está pasando. Nosotros tenemos la capacidad de observación, de reacción, de organización; poseemos los datos, información de primera mano. Deberíais estar ahora más calmados precisamente, ¿no veis que sólo desde nuestra posición podemos frenar la caída libre? No, no. No tiene nada que ver con vuestra actividad diaria, con vuestra formación, con vuestro espíritu colectivo e individual. No es una cuestión antropológica, ni siquiera humana.
Pero tranquilos, ellos nos han dicho lo que tenemos que hacer. No seremos lentos, no habrá titubeos. Hemos llegado hasta aquí y ojalá llegáramos a más lugares. Al final, se trata del resultado de una sutil cadena de descuidos.
Bienvenidos al cambio. Bienvenidos al futuro.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Impopular consulta popular

El calificativo unánime de los líderes -y no tan líderes- europeos a la decisión del primer ministro griego Papandreu de convocar un referendum sobre el penúltimo rescate, paquete de medidas de austeridad y quita de la deuda, ha sido "inconveniente". Hay unos más nerviosos que otros, pero, en líneas generales, se cubren la angustia y aparentan tranquilidad con un "inconveniente".
Pero yo me pregunto: ¿a quién no le conviene la consulta popular?. ¿De verdad que a Italia y España? ¿De verdad Merkel y Sarkozy han tenido que tomarse veinte lexatines para calmar su inquietud por sus socios del sur? ¿por esa Europa de sus desvelos? Pues realmente cuesta creerlo... me resulta más verosímil que si Grecia quiebra y decreta una suspensión de pagos "desordenada" (no sé qué significa el término, pero me hace suponer que existe una manera "ordenada" de quebrar, lo cual es tremendamente tranquilizador), los bancos alemanes y franceses, profundamente implicados con deuda griega, entrarían  en una situación más que comprometida. Por lo menos tanto como la banca española, que se ha comido el pastel de la recapitalización prácticamente en solitario en esa cumbre teatral del pasado jueves.
Tal es la solidaridad, que las cabecitas del eje franco-alemán han invitado a café con pastas y noche pagada de hotel a Yorgakis (Papandreu, como le llaman los griegos: "Jorgito") para convencerle de que haga lo correcto: que exprima fiscal y laboralmente a la mayoría del pueblo griego (desempleados o con infrasueldos) para salir del paso, que ayude a los muchachos y muchachas de las otras dos penínsulas descarriadas (nosotros), y que ya vendrán tiempos mejores... Si venir, vendrán, la cuestión es ¿para quién?